Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de septiembre de 2011

C. Fausto Juárez Méndez (1925- ? )

Oficio: Carpintero

El C. Fausto nació en Mitla el 29 de julio de 1925, hijo de Melquíades Juárez García y de Petrona Méndez Luis, sus hermanos: Teresa, María Concepción, Porfirio  y Florentino.
           Recuerda con nostalgia a sus abuelos paternos Aristeo Juárez y Juana García y los maternos Zacarías Méndez y Remigia Méndez, todos nativos de esta población de Mitla, nos cuenta de un pueblo que ha visto cambiar así como anécdotas y de historias que vivió y le contaron sus ancestros próximo a cumplir 86 años nos recibe en su casa en las calles de Zaragoza, en donde su hijo Armando continua con el trabajo de la carpintería.
Nos cuenta de su vida llena de sufrimiento y de logros, huérfano a la edad de 13 años, trabajo en la carpintería, también fue trabajador en un palenque de mezcal y al cumplir los 20 años se va a los estados unidos de bracero en 1945, también fue mecánico de diesel estacionario a las ordenes de Felipe Castellanos de “Montaje de Oaxaca”, pero lo que él considera su oficio es la carpintería que conoció desde 1938.
Al preguntarle cuantas veces se caso responde con una  carcajada que él es soltero vivió en amasiato primero con María Olivera Martínez hija de Rosalino Olivera nativo de Mitla y de Refugio Martínez de San Lorenzo Albarradas con quien procreo a Carolina y Florenta a la que él llama cariñosamente “mi florecita”, después vivió con Liogarda Cervantes Zaragoza nativa de Pusmatecan en la región mixe con la cual procreo a su hijo Armando.
Sirvió al pueblo en los cargos que le asignaron desde tequitlatos: el que se encargaba de la colecta del dinero y huevos para la conmemoración de la Semana Santa, también fue diputado que era el que tenía que ponerle durante un año dos velas a los santos, fue auxiliar, topil, comandante segundo, suplente en la iglesia y posteriormente en el año de 1976 encargado de la misma.
También participo en los primeros movimientos políticos de la izquierda hace 22 años conoció en su casa a Heberto Castillo y fue en este mismo lugar donde nació el PSUM en Mitla y posteriormente el PRD. Siendo presidente del comisariado ejidal y comunal el c. Fortino Martínez Santiago pacta un compromiso por  diez mil pesos por los terrenos de su casa y pasar del régimen comunal al de propiedad privada apoyado por el entonces Presidente Municipal Joel Ruiz Goopar y el Sindico Municipal Juan García  dinero que fue usado para  la construcción de la primera planta del edificio municipal. La muerte del c. Fortino Martínez impidió el cumplimiento del acuerdo creando enconos y rencores naciendo así la idea de la separación del ejido y de bienes comunal es apoyados por: Félix Olivera, Adalberto García, Ángel Jerónimo, Mauro Quero, Virgilio García, Jesús y Javier Bailón, Rufino Aguilar e Isaac García Juárez.
Dejamos al C. Fausto Juárez con sus añoranzas y recuerdos agradeciéndoles la confianza de compartir con nosotros esta semblanza de su vida.

martes, 13 de septiembre de 2011

EL MAIZ

Se  cobijaron junto al abrigo de las cuevas y fueron haciéndose fuerte al paso de los siglos y aquello que solo era una simple espiga que producía unos pocos granos se fue robusteciendo, le crecieron hojas que la protegían que es el totomoxtle y esto mismo evitaba que los pájaros se lo comieran, pero al mismo tiempo no permitía que el grano se regara para reproducirse solo y se hizo más profunda su interdependencia. Así que el maíz no vive sin el hombre y el hombre no vive sin el maíz.

El hombre salió de las cuevas para formar pueblos y aldeas se disperso en razas y lenguajes el maíz también se multiplicó en razas, en colores, en utilidad siempre juntos, el hombre construyó imperios, reinos, señoríos, el maíz fue elevándose con él y se convirtió en dios, se le sacó del campo donde vivía, se le puso en los templos donde lo adoraban, el hombre se industrializado se tecnifico y el maíz a su lado, dejó las caricias de las manos morena de la mujer que lo amasaba le daba forma con amor y lo tendía en un comal de barro para ponerlo a correr en una banda sin fin que lo transporta para que lo embalsen y lo vendan en grandes cantidades ya sea como tortilla, como harina, como hojuelas o como biocombustibles. Atrás quedaron los rituales, los nombres que se susurraban con reverencia al pronunciar los noni en mixteco, nuhna en triqui, ungcum en chatino, mok en mixe, tonacayotl en náhuatl, yoob en zapoteco y maíz en lengua taina de las Antillas. Los mexicas tenían nombres para las diferentes etapas de la maduración de las mazorca xilotl cuando esta tierna y lechosa, eloth cuando está fresca y los granos ya se formaron, centli cuando está seca y tlaolli cuando la mazorca está seca y por eso tenían una oración que dice: “escucha el maíz nuestro sustento, es para nosotros merecimiento completo ¿quién fue el que dijo, el que nombre el maíz, carne nuestra, hueso nuestros? Porque es nuestro sustento, nuestra vida, nuestro ser, es andar, moverse, alegrarse, regocijarse, porque en verdad tiene nuestra vida , nuestro sustento muy de veras se dice que él es el que manda, gobierna, hace conquistas….tan solo por nuestros sustentos, el maíz, subsiste la tierra , vive el mundo, el maíz es lo que en verdad es valioso de nuestro ser.” (Tomado del códice Florentino)

Hoy cuando peleamos la tierra y no sembramos el maíz nosotros estamos triste porque somos uno solo.

martes, 23 de agosto de 2011

POR LAS CALLES DE MITLA

Capitulo dos

La abuela salió del corral donde comían los pollos y los guajolotes el maíz quebrajado y sobre el pedazo de un viejo comal la sopa de tortilla remojada y revuelta con quintonil cocido.
             Limpiándose las manos con el delantal gritó:
-  José, José ¿dónde estás chamaco? Apúrate ve a traer el agua
-  Ya voy abuela, me estoy cambiando la ropa de la escuela
José tomó un pedazo de quiote seco que estaba recargado en la pared, puso en cada extremo el mecate que sostenía sus latas para el agua y salió para el centro de la población con sus latas al hombro, sus pies descalzos se enterraban en el polvo de la calle y caminando de prisa para no quemarse con la tierra caliente paso frente a la tienda de don Bernabé Quero y pensó que tenia pedirle dinero a su mamá para comprarse un cuaderno de 10 centavos y un lápiz de 5 centavos, Don Bernabé vendía además tiros y cartuchos para las armas.
 
José se paso al otro lado de la calle a la sombra del corredor del museo, sus pies se refrescaron al tocar el empedrado, sentado en el pretil cerca de la puerta estaba míster Leith ajustándose la boina y recargado en su bastón, José lo saludó ya que de no hacerlo él preguntaba
 -          ¿De quién es ese burro?
Al pasar frente al portón oyó los ladridos roncos de un perro, se apuro a pasar pues  le tenía mucho medio a este animal, al que llamaban “el perro de Darío” ya que Darío Toro Quero era su dueño, se cruzó con dos señoras que traían sus chiquigüites con artesanías mismas que vendían a los turistas que visitaban el museo Frisell de arte zapoteco o se hospedaban en la “Posada la Sorpresa” en este mismo lugar, pasó bajo la buganvilia que floreaba al final del corredor, se apresuró a llegar junto a las casetas la primera estaba cerrada, de la segunda se escapaba un olor a antojitos recién preparados por Doña Chica. Alcanzó a ver a un señor que tomaba agua de limón con nieve y junto a él un niño sentado en la banca saboreando un barquillo de nieve de leche quemada y tuna, que le servía una de las hijas de Don Evaristo en la tercera caseta, mas  adelante estaba la entrada del mercado en el cual a estas horas había poca gente. Llegó a la cancha de basquetbol, se acerco a la pila donde salía a borbotones el agua blanca de la boca de una rana, en la otra surtían de agua potable, así se le llamaba al agua clara. Llenó sus botes con agua blanca, de esa que sirve para hacer chocolate con mucha espuma, dio una vuelta al kiosco, tomo sus botes y paso frente al teatro al aire libre bajo el gran macahuite, donde en ese momento dos señoras platicaban cubriéndose la cabeza con sus rebozos, al llegar a su casa en la sombra del corredor techado con tejas, destapó la olla panzona que apoyada en una cama de arena conservaba el agua fresca, la llenó, volvió a taparla, luego gritó:
-          ¡Voy a traer otro viaje de agua!
              Y salió nuevamente, ya que esperar que el agua llegara a su casa entubada era un sueño y solo los ricos podían tenerla como Fausto Quero, Rafael Toro, Cenobio Moreno, Bernabé Quero y Clara López contaban en ese tiempo con ese servicio.

jueves, 18 de agosto de 2011

FÉLIX OLIVERA GRIJALVA, OFICIO: ARTESANO. (1925- ?)

Entramos a la tienda de artesanías del Sr. Félix Olivera, en la calle de Morelos, en la población de Mitla, lo saludamos y le pedimos nos platique algo de su vida, de buena gana acepta y nos dice:
-          Aquí la que empezó las artesanías fue mi mamacita, se llamaba Feliciana Grijalva López, ella nació en 1909 y era hija de Anacleto Grijalva y de Anastasia López, ella cardaba e hilaba la lana así como pintaba los ceñidores y rebozos que hacía en el telar de cintura, mi papá fue Justo Olivera Martínez, él era hijo de Tomás Olivera y Francisca Martínez. Nosotros fuimos 8 hermanos; Félix, Andrés, Trinidad, Delfina, Antonio, Joel, Álvaro y Rosalío.

-          Yo nací el 20 de Abril de 1925 a las 14 horas y la partera fue la señora Petrona Quero. Recuerdo que cuando tenía 8 años me mandaron a dejar unos chivos para que mis tíos los llevaran al campo, pero cuando llegue a las orillas del pueblo ya se habían ido, y me los traía de regreso, pero al pasar frente a la casa de Sr. Pedro Guii salieron sus perros, que eran muchos, me mordieron por todos lados me rompieron mi pantalón y mi camisa llorando me lleve los chivos rumbo al rio y en ese lugar que llamaban “la Playa” los puse a pastar y a pesar del dolor que yo sentía era más fuerte enfrentar el enojo de mis papás, pero hubo una persona que vio todo lo que paso’ y fue a avisarles, vinieron por mi y al ver el mal estado en que me encontraba decidieron llevarme a la casa del Sr. Félix Quero, la que llamaban Tiend Roo, ahí me curo la Sra. Angélica esposa de Rafael Toro, después acompañaron a mis papás al Municipio para llamar al Sr. Pedro para que pagara mi ropa y las curaciones.

-          Todos los topiles fueron a matar a todos los perros mientras a mi me cuidaban María y Lidia Quero, esta última a la muerte de su hermana vivió con su cuñado Rafael, pero con ninguna tuvo hijos, yo por mi parte al crecer un poco más me fui de vaquero, con el Sr. Esteban López,  que me pagaba 5 pesos al mes, dinero que no alcanzaba ni para una muda de ropa.

-          Más tarde me metí a trabajar con las constructoras “México”, “La Mexicana” y “El Águila”, construimos carreteras hasta 5 Cerros en Chiapas, estuve también en el corte de caña en Veracruz, en el ingenio “Juan Díaz Covarrubias” en Acayucan.

-          Posteriormente me fui a los Estados Unidos, a Texas, de 1950 a 1952, después de que regresé en 1954 me casé con Rosa bautista Cruz, hija de Panuncio Bautista y Emilia Cruz, recuerdo que en mi boda toco la Orquesta “Peor es nada”, al comenzar a nacer mis hijos me dedique a la artesanía, solo salí una vez más en 1958, fuimos por el rumbo de Tlaxiaco, nos llevo el Sr, Pedro Avendaño y el encargado de la Obra era un ingeniero de apellido Rojo, fuimos varios paisanos como Cornelio Martínez Luis, su hijo Abelardo “El Pariente”,  los hermanos Pedro y Constantino Sosa Gutiérrez, sufrimos mucho pues a veces tardaban mucho tiempo para pagarnos, y no teníamos para comer allá en la sierra, después de esa fecha solo me dedico a las artesanías y a mis hijos que son: Israel, Filiberto, Rodolfo, Margarita, Abelardo, Rolando, Arturo, Roberto, Félix, Luisa Yolanda e Isaac.

Dejamos al Sr. Félix acomodando su mercancía para la venta, con la promesa de volver para platicar con él de otros temas.

sábado, 28 de mayo de 2011

POR LAS CALLES DE MITLA.

CAPITULO UNO

-¡María, María, apúrate! ve a comprar azúcar a la tienda.
La niña salió corriendo de la casa principal, la de Los Santos, hechas de adobe con techo de tejas, dejo a un lado la escoba con la que estaba barriendo y se dirigió a la cocina, ésta con paredes de carrizo y torteadas con barro, en donde su madre hincada sobre un pequeño petate molía el nixtamal para la masa sobre un desgastado metate, el olor a tortillas recién hechas se le metió por las narices y le despertó el hambre, se acerco al comal en donde las tortillas se inflaban, tomó una, guardó  las demás en el tenate y haciendo una cuchara con un pedazo de la tortilla se sirvió de la chirmolera un poco de salsa de cuatomate con chile diablito, le puso encima un poco de sal y enrollo su tortilla como un taco y se lo comió.
-¡Apúrate! – le urgió su madre, dándole unas monedas – compras azúcar y te llevas tu chiquigüite para traer pan amarillo, pero antes de que salgas atiza la olla de frijoles.
Se acercó a las tres piedras que hacían de bracero, sobre la que descansaba una olla panzona, empujo los leños que crepitaron al encenderse, salió al patio y bajo el guajal de rojas vainas, asustó a los guajolotes que la perseguían y piaban por comida mientras un guajolote macho se esponjaba.
La voz de su madre le recordó
-No olvides ponerte tus huaraches, no salgas a la calle descalza.
Se calzo, tomo su rebozo y su canasto, salió a la calle de tierra, cerró la puerta de la calle hecha de carrizos y caminó pegada a las cercas, unas de órganos, otras de carrizo y unas mas de rompecapa, solo cerca del centro del pueblo las paredes eran de adobes. Encontró a Doña Teresa y la saludó.
-La mano, madrina – se inclinó y le besó la mano, ella le acaricio la cabeza luego metió la mano en una bolsa de su mandil y saco una moneda que le dio.
- Para que te compres un dulce – le sugirió
- Gracias –dijo y siguió caminando
Vio a Doña Cholita saludando a Don Cosme
-Chan – les oyó decir mientras se inclinaban para el saludo.
Entro a la tienda “La Favorita” la de Don Cenobio Moreno, Doña Manuela estaba tras el mostrador la ayudaban sus hijas Lala y Angélica, pidió el azúcar, mientras le despachaban veía los dulces en los botes de vidrio apilados en el mostrador, pidió unos “toficos” y unas trompadas.
Atravesó la calle y entro al mercado, compró el pan que depositó en el canasto y la tapó con una servilleta de tela. De regreso se topó con un grupo de niños que jugaban descalzos en la tierra
-¿Juegas? –le preguntaron
- No puedo, fui al mandado – les contestó
Un perro salió ladrando de una casa, tomo una piedra y se la tiró, el perro se metió corriendo, en la siguiente calle vio la carreta de su papá que jalada por la yunta de toros regresaba de las labores del campo, corrió hasta alcanzarlos, tomándose de la red, la barcina, subió y junto regresaron a su casa. Mientras abría la puerta de la calle para que entrara la carreta ella gritaba
-¡Mama, mama! ¡Ya regrese!

lunes, 16 de mayo de 2011

ANSELMO GARCÍA RUIZ (1921 – 1988)

Ocupación: Profesor
La gente se amontonaba alrededor de la cancha de basquetbol recién regada, los equipos se enzarzaban en un duelo deportivo y se encestaba tanto en un tablero como en el otro, los espectadores ni siquiera parpadeaban, el narrador se desgañitaba describiendo las jugadas en forma apasionada, haciendo gala de su lenguaje culto y de su conocimiento del reglamento. Su pasión por el deporte ráfaga lo llevaba a quedarse sin voz en cada torneo, pegado a un pesado micrófono de metal conectado a un tocadiscos marca Radson del cual salían los cables para las bocinas llamadas “trompetas”. Sus comentarios y puntos de vistas no se discutían ni por los árbitros, equipos o espectadores, sus dichos se quedaron como modelo para los futuros narradores, cuando el encuentro se encontraba muy cerrado decía “esto se pone color de hormiga”, y cuando el encuentro se encontraba empatado “no hay nada para nadie”. La narración era una de sus pasiones retando al decir “a ver de qué cuero sale más correas”.
Concurso sobre la ONU en 1965
Hijo de Gregorio García Melchor y de Ignacia Ruiz vio la luz en Mitla el 2 de Abril de 1921, siendo sus hermanos Samuel y Abelardo, estudió en San Antonio de la Cal en el internado “Nuevo México”. Fue asignado a varios lugares como Tlaxiaco, Lachicocana, Santa María Albarradas en donde conoce a Luciana Martínez García con quien procrea una prole de 13 hijos, Froylán, Georgina, Humberto, Hugo, Lucila, Estela, Socorro, René, Octavio, Reyna, Ignacia, Yolanda y un bebe muerto al nacer.
Yo fui su alumno en la Escuela Primaria Semiurbana Federal “Benito Juárez” que se encontraba en el centro de la población. En 1965 siendo presidente el C. Félix Luis y el síndico el C. Emiliano Saavedra se termina de construir el nuevo edificio de la escuela sobre la actual calle de Zempoaltepetl antes camino a los mixes. En forma conjunta pupilos y mentores cargamos los tabiques para su edificación, algunos de los maestros que estuvieron en ese tiempo son Daniel Muñozpolo, Félix Cruz Campos y su esposa Francisca, el profesor Carrizales y su esposa la maestra Blanca el Maestro Nazario, Juan Ceballos, los hermanos Vicente y Lorenzo Toledo, Carmen Medina, Carmen García, Carlos Jiménez y Alfonso Ramírez, pido perdón por los que haya omitido pero la memoria es flaca.
Desfile del 16 de Sep. de 1967
Ya en el salón el maestro se paseaba por las filas de mesa-bancos explicando el tema de las clases con el borrador del pizarrón en la mano y pobre del que se distrajera porque volando con singular puntería el borrador le caía en la cabeza, así aprendimos que "las letras con sangre entra", otro castigo era un jalón de orejas o de patillas, y lo que mas nos aterrorizaba era una regla de madera que en uno de sus lados tenia escrito “Dios Habla” con la cual "aprendíamos o aprendíamos" ya que nuestros padres decían: "Maestro  ahí les dejo el cuero para que usted le ponga el cerebro y si no sirve que se ponga a cuidar chivos"
Nuestro reconocimiento a quienes se afanaron para convertirnos en gente de bien y cuyo orgullos no era lo que le pagaban sino el producto final: sus alumnos, y así como estaba escrito en la regla, la vida misma nos ha demostrado que para todos “Dios Habló” y quede un recuerdo inolvidable de  un verdadero maestro.
Agradecimiento a los hermanos Hugo y Humberto García Martínez por los datos y fotografías.

ELISEO REYES SORIANO (1906-1966)

Ocupación: Profesor
La primera reunión con las autoridades de Mitla fue en el año de 1930 recién llegado de la Región de la Cañada con su título de Profesor bajo el brazo y una ilusión: enseñar.  Nacido en Miahuatlan de Porfirio Díaz el 14 de Junio de 1906 hijo de Marcelino Reyes Hernández y de María Luisa Soriano Ortiz.
Al no existir una escuela formal las clases se impartían en el corredor de la casa del Sr. Gonzalo Olivera en la calle principal, con los pocos alumnos que mandaban al que era el único profesor, tiempo después llegaría otro mentor y juntos comenzaron a ver que los salones estuvieran en el centro del pueblo en donde actualmente están las oficinas del Registro Civil, Correos etc. Logrando el reconocimiento de lo que se llamó “Escuela semiurbana Federal Benito Juárez” y con un horario de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 18:00. Brincado escoyos y superando la negativa de los padres de familia de mandar a sus hijos a la escuela en vez de tenerlos trabajando en casa o en el campo, fue ganando el cariño y el respeto de la población que seguían los festejos y conmemoraciones históricas con admiración, así nacieron los desfiles con los niños, la señorita América cuyo transporte era una carreta tirada por una yunta. El tiempo pasó y como todo ser humano él también formo una familia en este pueblo se caso con la señora Caritina Díaz Pérez que era, como él, viuda, nativa de Santa María Albarradas con la que procreo a Lucía, Rufino, Eliseo, Belina, Imelda y Sergio.
Este maestro, que sus sueldos primeros le pagaba el municipio, terminó quedándose 35 años como maestro; algunos profesores que fueron de los primeros en llegar a este pueblo son el profesor Calderón, Eleazar Juárez de Ejutla, Elvira Carreño, Glafira Soto.
El Maestro se jubila en el 1965 pero extrañando a sus niños como llamaba a sus alumnos le va ganando la tristeza al no verlos, el 24 de septiembre de 1966 nos abandona sobreviviéndole a más de sus hijos y esposa su hermano Melesio Reyes Soriano de oficio Agente del Ministerio Publico.
Este es un pequeño homenaje a un hombre que no peleo por grandes sueldos o prestaciones, pero que se quedo para apoyar el crecimiento y desarrollo de un pueblo que quería  y sentía como suyo, Gracias Maestro Eliseo Reyes Soriano.
Gracias por aportación de datos al Sr. Rufino Reyes Díaz

martes, 3 de mayo de 2011

LA CRUZ CATÓLICA EN MITLA

                En el afán de la imposición de la nueva fe católica, sobre los recién conquistados territorios zapotecas pero sobre todo en los lugares de culto de adoración de nuestros dioses nos fue puesta como único símbolo de salvación la cruz y fue colocada precisamente en los sitios más importantes de nuestras creencias la primera sobre el templo de la pirámide del sol en El Calvario. En el panteón y sobre los templos de los dioses, en los palacios de la actual zona arqueológica construyendo la iglesia con la piedra de la destrucción de los adoratorios. En los limites con Santiago Matatlán  la altura de la cueva del cerro esta puesta otra, en varias calles de Mitla, en los limites con Xaaga, en la Raya esta otra grabada en piedra y  más recientemente en lo que conocemos como La Fortaleza, sobre los muros de este cerro que actualmente nos está arrojando descubrimientos de nuestros ancestros de más de 10,000 años y posiblemente de la cuna de la cultura zapoteca pues sobre estos vestigios también se levanta una enorme Cruz y es la única que se festeja el 3 de mayo ya que las demás se festejan en fechas diferentes, la que está en lo limites de Mitla y Matatlán a fin y principio de año, en la iglesia el día de la conversión de San Pablo el 29 de enero, en el calvario en Semana Santa y en los demás no hay una fecha de festejo.

LA CUEVA DEL DIABLO. EL MITO

       En el comienzo cuando todo se reducía a pocos seres sobre la Tierra vivían en la cueva la “SUS LEHIY” y su nahual la culebra y fuera de esta el “GOL GUIZAA”. Cuando aparecen los niños que serán el SOL  y la LUNA y matan a este último, la mujer manda a la culebra a perseguirlos y al convertirse el niño en el sol y llegar al zenit estos seres se convierten en piedra como se encuentran actualmente, solo la culebra logra escapar refugiándose en la cueva donde fundidos con la “SUS LEHIY” y el “GOL GUIZAA” siguen ofreciendo sus favores y conocimientos, con el paso del tiempo se fueron deformando a quien pedirle los favores, primero era la “CULEBRA”, después se convirtió en el “COMPADRE” ya que en zapoteco suenan casi igual, con la llegada de los españoles el compadre se convirtió en el “DIABLO” ya que en nuestra cultura no existían ni ángeles ni demonios solo dioses, esta es a grandes rasgos la historia de la cueva del diablo y de los demás personajes hablaremos mas adelante.

lunes, 25 de abril de 2011

LA CUEVA DEL DIABLO. NEGRO



La luna se asoma tímidamente entre las nubes lanzando sus rayos que iluminan el camino marcando sobre las desgastadas piedras por tantos años de uso. Los hombres se alumbran con lámparas y hablan en susurros, van subiendo desde las riveras del Río Grande el que más adelante se le conoce como el salado.
                Pasan por el pasaje, que fue construido por debajo de la carretera y salen del  lado del cerro, van a la cueva, esta que tiene forma de ojo vista desde adentro, entran y prenden carbón para su sahumerio, cada uno va escarbando un pequeño agujero de aproximadamente 10 x 20 cms. y unos 20 centímetros de profundidad, algunos ponen listas con nombres, otros fotografías, otros peticiones, una vez depositados en el fondo lo cubren con tierra después sobre esta van parando velas negras, pequeñas tamales de copal, todo esto rodeado de de abundante humo de copal, algunos traen una gallina negra a la que cortan la cabeza y cuya sangre es regada por toda la cueva y el cuerpo sin vida es enterrado en otro hoyo en la tierra han pedido la muerta de sus enemigos, su enfermedad, y que su alma pertenezca al dueño de la cueva y que a cambio de esta entrega ellos tengan riquezas y protección para sus negocios y ¡ay de aquel que se atreve a desenterrar sus peticiones! ¡que el mal que le desean a otros les caigan a ellos! Han dejado su petición, han entregado a sus enemigos y también le han dejado sus ofrendas (su “cariño” como se dice por aquí) salen a la luz de la luna que anuncia que es mas de medianoche.
                En otras fechas y días son otros los que entran a pedir básicamente dinero y llevan flores de cempasúchil, cacao, maíz morado, veladoras, velas, mismas que son puestas en forma de circulo. Se cuenta también que el “Dueño de la Cueva” y el “Señor del Cerro” los Ba’a Shuan Daa y Ba’a Shuan Biliaa, cuidan su territorio y cuando se construyo la presa bajo la cueva reclamaron a los ingenieros 30 cabezas de chivos negros (personas) para dejarlos almacenar el agua en sus propiedades y al no cumplir con la petición al poco tiempo de construida la presa se reventó por la parte de la mampostería y no por el bordo de tierra; y con la construcción de la supercarretera ha pasado otro tanto, y a pesar de misas todavía esta inconclusa.  

sábado, 16 de abril de 2011

LA CUEVA DEL DIABLO. BLANCO

La comitiva espera pacientemente son más de 20 personas entre hombres y mujeres mientras en el interior el humo sube lentamente del sahumerio, la mujer en cuclillas sopla con su boca los carbones que poco a poco se van al rojo vivo, se cubre con su rebozo la cabeza cubriéndose las trenzas adornadas con listones de colores, después desliza su mano a la bolsa de su mandil bordado sacando un puño de copal que esparce sobre las brasas, un olor dulzón invade todo el lugar sumiéndolo en una neblina dándoles a todos un aspecto fantasmal, después tomando a el sahumerio de las patas lo eleva sobre su cabeza. El ruido de sus huaraches arrastrándose sobre el piso dirigiéndose a los cuatro puntos cardinales es lo único que se escucha, terminando el ritual de ahumar deposita el sahumerio en el suelo cuidando que no se apague los carbones ni deje de producir el humo.
Altar dentro de la cueva
Afuera el sol está en el zenit, un anciano vestido con ropa blanca de manta se adelanta, hacia la pared de fondo y quitándose el sombrero con respeto habla en zapoteco pidiendo permiso y perdón por su  intromisión a este lugar sagrado, luego explica que tiene una necesidad y por eso han venido de lejos a pedir se le conceda una gracia, entonces un joven se acerca y explica también en zapoteco que él se quiere casar en menos de un año y si se le concede vendrá cada año en esta fecha a dejar una ofrenda en este mismo lugar. Después se acercan su padres a interceder por el diciendo lo buen hijo que es y lo buen trabajador, después se acercan también sus padrinos de bautizo y confirmación diciendo lo buen hijo que es él y el compromiso de ellos para acompañarlo en la fiesta del fandango, luego todos se acercan a la pared del fondo que funge como altar y prendiendo velas y veladoras así como ramos de flores blancas son depositadas junto a la pared que se encuentra ahumada por siglos de peticiones.
Luego le indican a los familiares que entren, los padres, los padrinos se encuentran hincados después de terminar de rezar se paran y comentan que todo está hecho. Luego los saludan y van presentando sus ofrendas: mezcal, cigarros, refrescos, flores, tortillas, comidas, chocolate y pan, agua.
Ofrenda para la Boda
Los padrinos traen una pequeña mesa y dos escaños, los padres ponen en la mesa platos y taza en miniatura sirven comida y chocolate, pan, destapan cervezas y refrescos también sirven mezcal, adornan con flores y ahúman todo, prenden cigarros, el resto de la comida y las bebidas se reparten entre los asistentes quienes comentan que están muy contentos de estar en esta boda y que esperan que tengan muchos hijos, afuera el sol camina hacia el ocaso, después todos salen y con el humo de copal cubriéndolos van subiendo a la camioneta, han concluido la petición en la mal llamada “Cueva del Diablo”, en el oriente de Mitla. La petición fue hecha a la DIOSA DE LA TIERRA, a LA MADRE DE TODOS y al ENCARGADO DE LA CUEVA, a EL ELEMENTAL, a EL PRINCIPIO. Este ritual fue hecho en la actualidad, un ritual con raíces ancestrales. 
Salida de la Cueva

viernes, 8 de abril de 2011

EL CALVARIO, PRIMER TEMPLO CATOLICO DE MITLA.

El compromiso español de anexar a su fe millones de almas descarriadas en la etapa colonial temprana, hizo que los religiosos se internaran en territorio indígena. Esta conquista espiritual trajo a muchos eclesiásticos a México. 
La Corona dividió en jurisdicciones bajo la autoridad religiosa de obispos y órganos regulares de la Nueva España y la Provincia de Oaxaca fue asignada a los Dominicos quienes a su vez dividieron en congregaciones el territorio de Antequera.
Mitla no quedo fuera de esta modalidad. Refundada en 1528 recibió el título de congregación, título que abandono hasta el año de 1742 en que recibió el de pueblo.
Entre 1547 y 1555 llegan a Mitla el encomendero, el cura párroco acompañado por cuatro españoles y se hospedaron en los templos y palacios que se encontraban en la zona norte de la población, centro de adoración de los zapotecos y lugar de visita obligada cuando menos una vez en su vida, y el cura se alojó con sus sirvientes en el departamento central de lo que llamaban el monasterio de las sacerdotisas y que en ese tiempo se encontraban en buenas condiciones, la caída del techo, desperfectos en los edificios prehispánicos dio motivo para la construcción de la casa consistorial en el centro de la población, al suroeste de los palacios en el año de 1575.
Conforme a los datos existentes, los primeros eclesiásticos que estuvieron a cargo de los templos católicos fueron el capellán Juan de Durán, en 1544, el fraile dominico Lucero que llego a Oaxaca en 1528 y recorrió los valles centrales lo cual incluía a Mitla.
Al llegar al pueblo de Mitla, como carecían de un lugar para la administración de los sacramentos, para poder predicar convenientemente, solicitan a las autoridades que dispusieran su construcción.
Las autoridades acataron la indicación de citaron a todo el pueblo a dar su tequio, para levantar un salón, de 25 varas de largo por 10 varas de ancho, construidas sus paredes con adobe y el techo con madera y paja de dos aguas, y en uno de los extremos se construyó un pretil para que sirviera de altar.
           Este templo se edificó con sobre la pirámide dedicada al Sol en lo que actualmente se conoce como el grupo del adobe y es conocido por el pueblo como el Calvario, este era un lugar de peregrinaje y era el lugar más concurrido por los indios del valle. Este templo estuvo pintado y decorado para dedicarlo a San Pablo Apóstol, y el cura lo bendijo un 29 de Junio, quedando así establecido la fuerza de la iglesia sobre los adoratorios, espacios sagrados y de los dioses zapotecas. Comenzaban los zapotecas a pagar el precio de la conquista.